viernes, 3 de octubre de 2014

Interesante articulo (http://elpais.com/)
¡Usted es su padre, no su entrenador!


¡Usted es su padre, no su entrenador!

Los niños practican deportes por diversión. Olvidar esta máxima y generar presión en los hijos es el mejor camino para conducirles a que lo abandonen

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“Me siento triste cuando mi padre me regaña después del partido. Me dice que no he jugado con intensidad, que así no seré nunca un jugador de Primera División, que fallo en los pases porque me falta concentración. Y mi madre le apoya. Dice que juego como si no me importara ganar. También me echan en cara que se gasten dinero en mí y que me dedican muchas horas llevándome y recogiéndome del fútbol. A mí me gusta jugar al fútbol, me gusta aprender cosas nuevas, dar un pase de gol, estar con amigos, ganar, pero tampoco me importa mucho perder, porque eso es lo que nos dice el míster. Pero últimamente ya no disfruto, vengo a jugar los fines de semana nervioso, pensando que si no le gusto a mi padre, lo oiré gritar desde la banda, me dirá que me mueva, que espabile, y a veces me siento tan nervioso que no sé ni por dónde va el balón. Si vale la pena seguir viniendo cuando ya no disfruto. Pero si decido no jugar más, también les voy a decepcionar”. 
Son muchos los padres y madres que acompañan a sus hijos a los partidos, competiciones y entrenamientos. Se sientan en la grada, observan, les dan directrices y se involucran en el deporte de sus hijos como si ellos fueran los que dirigen. Existen diferentes especímenes de padres y madres.
Los que asumen papeles positivos. Son aquellos en los que el interés del padre está en que su hijo disfrute de lo que hace.

Habla cuando estés enfadado y harás el mejor discurso que tengas que lamentar”
Ambrose Bierce
El padre taxista. Acompaña a su hijo, le deja en el entrenamiento, le recoge. Suele ser un padre al que los deportes le gustan bastante poco, pero le interesa que su hijo sea feliz.
El padre positivo. Anima, refuerza, se preocupa por cómo han ido los partidos. Le transmite entusiasmo sin presión. Felicita al chaval por el mero hecho de jugar y entrenar.
El padre involucrado. Le gusta participar en las decisiones y propuestas del club. Se interesa por la formación de los chavales o porque el centro obtenga ingresos. Este tipo de padres son activos en la divulgación de valores en el club y participan con cualquier acción que pueda mejorarlo.
Existen otros papeles, los negativos. Son aquellos en los que el comportamiento del padre influye negativamente en su hijo, generándole presión, exigiendo resultados y poniendo unas expectativas por encima de lo que el entrenador o el club esperan del niño.

En buena línea


ILUSTRACIÓN DE JOÃO FAZENDA
CITA
“Lo más importante del deporte no es ganar,
sino participar, porque lo esencial en la vida
no es el éxito, sino esforzarse por conseguirlo”
Barón Pierre de Coubertin
VíDEOS
‘L’equip petit’
Roger Gómez y Dani Resines
https://www.youtube.com/watch?v=TvLV5Iy6YDk
‘Seis contra seis’
Marco Fettolini y Miguel Aguirre
con Pepu Hernández (exseleccionador
nacional de baloncesto)
https://www.youtube.com/watch?v=3zfxFAKoZj8
El padre pesado. Se pasa todo el día hablando de lo bien que juega, nada o corre su hijo y de que apunta maneras. No presiona directamente al niño, pero sin querer le traslada que su valor como chaval está en el juego.
El padre entrenador. Grita directrices desde la banda, corrige a su hijo cuando se monta en el coche, incluso contradiciendo las indicaciones del entrenador. Genera confusión en el niño, que por un lado tiene una idea de juego que el profesional trata de inculcarle, y por otro, la versión de su padre o madre. En deportes como la natación, este padre está en la grada paseando de punta a punta de la piscina, cronómetro en mano, midiendo tiempos y apuntando en una libreta. No es de recibo crear presión en el niño con distintos mensajes. ¿A quién cree que debería obedecer su hijo?
El padre que se cree Cholo Simeone. Trata de motivar, transmitir garra, le pide al hijo que se entregue, que se esfuerce, que se deje la piel en la cancha, que trabaje, que compita como si se le fuera la vida en ello. Pero olvida algo muy importante: ni su hijo es un jugador de Primera División que tenga que ganarse la vida jugando ni él es el entrenador del Atlético de Madrid. Solo consigue que su hijo pierda de vista los valores que le transmite el club, donde normalmente prevalece la generosidad por encima de la individualidad, disfrutar y aprender por encima de los resultados, y el juego limpio por encima de competir a cualquier precio.
El padre que resta en todos los sentidos. Da gritos desde la grada, desacredita al míster, le dice a su hijo que no entiende por qué él no juega cuando sus compañeros son peores que él, se comporta de forma grosera con el rival, insulta al árbitro y otras impertinencias más. Es el padre del que cualquier hijo se sentiría avergonzado.
Los motivos por los que los padres pierden los papeles son diversos. Muchos esperan que sus hijos les saquen de pobres convirtiéndose en Nadales o Cristianos. Otros desean que su hijo gane todo porque sus victorias son sus propios éxitos, es la manera de sentirse orgullosos del chaval y presumir de él delante de sus amigos y en el trabajo. Otros proyectan la vida que ellos no pudieron tener. Otros no tienen ningún autocontrol. No lo tienen en el partido de sus hijos, ni cuando conducen, ni cuando se dirigen a las personas. Y por últimos están los que cruzan los límites sencillamente porque no tiene consecuencias. Saben que está mal, pero su mala educación o ausencia de valores les hace comportarse como personas poco cívicas y desconsideradas.
El valor está en hacer deporte, porque es una conducta saludable, pero sobre todo en ser capaces de divertirse y relacionarse con los amigos. Lo demás no importa. Si no le presiona para que se supere con la consola de videojuegos, ¿por qué lo hace cuando va a los partidos? En el momento en el que la palabra jugar pierde valor –“jugar al baloncesto”, “jugar al fútbol”, “jugar al tenis”–, su hijo dejará de disfrutar y no querrá seguir yendo.
Si es padre o madre, recuerde, por favor, que es un modelo de conducta para su hijo y para sus compañeros de equipo. A los hijos les gusta sentirse orgullosos de sus padres y, en cambio, lo pasan terriblemente mal cuando se les avergüenza. Ser modelo de conducta conlleva mucha responsabilidad, porque sus hijos copian lo que ven en usted. Y su forma de comportarse debe ser la ejemplar para que facilite el aprendizaje de una serie de valores que acompañan al deporte.
Si como padre o madre desea sumar, tenga en cuenta el siguiente decálogo:
1. Recuerde el motivo por el que su hijo hace deporte. El principal es porque le gusta. Existen otros, como practicar una conducta sana, estar con amigos o socializarse. El objetivo no es ganar.
2. Comparta los mismos valores que el club. Busque un centro deportivo afín a su filosofía de vida.
3. No dé órdenes. Solo apóyele, gane o pierda, juegue bien o cometa errores.

Disfruta del viaje, y deja de preocuparte por la victoria y la derrota”
Marr Biondi
4. No le obligue a entrenar más, ni a hacer ejercicios al margen de sus entrenamientos. Su hijo no es una estrella, es un niño. Aunque tenga talento, puede que no quiera elegir el deporte como profesión y solo lo practique por diversión.
5. No presione, ni dé directrices, ni grite, ni increpe, ni maldiga; no haga gestos que demuestren a su hijo que se siente decepcionado por su juego.
6. Respete a todas las figuras que participan en la comunidad deportiva: entrenador, árbitros, otros técnicos, jardineros…
7. Controle sus emociones. No se puede verbalizar todo lo que pasa por la mente. Las personas educadas no muestran incontinencia verbal.
8. Nunca hable mal de sus compañeros. Los otros niños forman parte del equipo. El objetivo grupal siempre está por encima del individual. Y hablar mal de sus colegas es hablar mal de la gente con la que comparte valores, emociones y un proyecto común.
9. Modifique su manera de animar. No se trata de corregir al niño, sino de reforzarlo.
10. No inculque expectativas falsas a su chaval, como decirle que es un campeón, que es el mejor y que si se esfuerza podrá llegar donde quiera.
La felicidad de los niños está por encima de todo. Siéntase siempre satisfecho con lo que haga, gane, pierda o cometa errores. Felicítele por participar más que por competir. Y recuerde que su hijo hace deporte para divertirse él, no para que lo haga usted.

viernes, 19 de septiembre de 2014

La importancia del deporte (sano) para los niños

El deporte ayuda a los niños a desarrollarse tanto física como mentalmente. La actividad física debería formar parte de su día a día, ya que los beneficios son múltiples: les ayuda en el desarrollo psicomotor y a relacionarse, les enseña a seguir unas reglas, a trabajar en equipo, a reconocer la importancia del esfuerzo personal y a ponerse metas. Siempre se puede encontrar el momento para practicarlo, ya sea dentro de las actividades extraescolares, en el patio del colegio o los fines de semana. Además, puede ser un buen momento para compartir tiempo con papá y mamá o con los amigos, si es dentro del horario del colegio.

¿Qué deporte elijo?

Debemos dejar que el niño elija el deporte que le guste. Es normal que a veces se vean influidos por sus amigos o algún deportista que salga en los medios de comunicación. Los padres pueden ayudar a orientarles, teniendo en cuenta algunas variables: las preferencias del niño, el carácter, la edad, la aptitud física, los horarios, etc. Pero siempre dejando que sea el niño el que finalmente elija entre las posibilidades que tenga. Hay que tener en cuenta las preferencias del niño, el carácter, la edad y la aptitud física

Hay que tener en cuenta qué le vendrá mejor al niño, si un deporte individual o en equipo. Un niño tímido, por ejemplo, se puede beneficiar de un deporte en equipo que le ayude a relacionarse con sus compañeros; por el contrario, un niño muy activo puede beneficiarse de un deporte individual que le ayude a concentrarse.

También es importante tener en cuenta que los más pequeños necesitan tiempo para ir desarrollando ciertas habilidades. En este caso, la competición puede ejercer sobre ellos demasiada presión. Por tanto, debemos priorizar la diversión frente a la exigencia.

La importancia de motivar al niño.

La motivación es un conjunto de procesos cognitivos, psicológicos y fisiológicos que influyen en la manera en que uno actúa en una determinada situación. La motivación del niño estará influida por varios factores: internos (o personales, como el temperamento) y externos (situacionales).

En el deporte la motivación es fundamental porque determina, en gran parte, la actitud del niño, la relación entre los miembros del equipo, la manera de practicar dicho deporte y los resultados obtenidos. Será fundamental el comportamiento de los padres y el entrenador para ayudar al niño a estar motivado, ya que son las personas que más le pueden influir en este terreno.

El entrenador.

La mayor parte de los aprendizajes que hacemos en la vida son mediante la observación. Los niños se fijarán en las personas significativas que tengan cerca, estos serán los espejos en los que mirarse. La figura de un entrenador será un modelo muy atractivo en el que fijarse y aprender.

Las actuaciones del entrenador serán un referente para los niños. Los alumnos perciben lo que hace y dice el entrenador y tenderán a imitarle. El vínculo que establezcan ambos será decisivo para el rendimiento y la motivación del niño, este aprenderá en parte a verse como deportista, tal y como le vea su entrenador.

Algunas estrategias que puede usar el entrenador para motivar a los niños y reforzar el vínculo entre ambos son:

  • Reforzar positivamente al niño, no solo la conducta, sino también el esfuerzo y la actitud.
  • Centrarse en los aspectos conductuales del ensayo sin caer en valoraciones personales.
  • No criticar innecesariamente.
  • Alentar los pequeños progresos.
  • Motivar tanto individualmente como al grupo.
  • Las emociones de uno influyen en los demás.
  • Ayudar a los niños a ver objetivamente sus puntos fuertes y débiles para, de esta manera, ver en que necesitan mejorar.
  • Reforzar el trabajo de todo el grupo.
  • La meta es la misma para todos si el deporte es en equipo.

Un entrenador de un equipo de fútbol nos cuenta su experiencia en primera persona: “Cuando trabajas con niños lo importante es ser un buen educador, a través del fútbol, que es a lo que yo me dedico. Hay muchas cosas que se pueden enseñar: solidaridad, motivación, compañerismo, afán de superación, aprender a perder…”.Al final lo más importante es que los chavales se diviertan y disfruten con lo que hacen.

“Como entrenador te das cuenta de que los niños se fijan en muchas cosas tuyas, los más pequeños lo hacen, sobre todo, en las habilidades que tengo para jugar. Con los más mayores, muchas veces acabamos hablando de cosas que no tienen nada que ver con el deporte, por ejemplo de chicas, pero esto es también importante para que haya una buena relación entre todos”.

“En cuanto a los padres, te encuentras de todo, desde los que colaboran y sólo quieren que sus hijos se diviertan, hasta algunos que creen que sus hijos acabarán retirándoles. Los padres son el principal modelo de los chavales y muchas veces no se dan cuenta de esto y pueden llegar a influirles negativamente. Sería muy fácil educar a los chavales desde una actividad que les gusta tanto como el fútbol, pero muchas veces no se aprovecha lo suficiente. Al final lo más importante es que los chavales se diviertan y disfruten con lo que hacen”, concluye el entrenador.

Los padres

Son una figura clave para la correcta formación del niño. Su actitud será tan importante como la del entrenador y pueden ayudar de diferentes formas:

  • Respetando el papel del entrenador y facilitando su trabajo.
  • Revisando las expectativas que tienen sobre sus hijos en el deporte.
  • Los padres pueden dejarse llevar por sus propias motivaciones o frustraciones, queriendo por ejemplo ganar a toda costa, y dejando así de lado las necesidades de su hijo.
  • Poniendo interés en el deporte que haya elegido el hijo, acompañándole a los entrenamientos, yendo a verle en los partidos…
  • Prestando atención a su comportamiento, teniendo siempre en cuenta que los hijos tenderán a imitarles (cuidar el lenguaje, ser cuidadoso con las críticas, respetar siempre a los compañeros y el equipo contrario, etc.).

Los padres y entrenadores serán un apoyo fundamental para el desarrollo de la actividad deportiva de los niños. Ambos han de cuidar su comportamiento, ya que este influirá directamente sobre la actitud que tenga el niño no solo de pequeño, sino también de adulto.


Todo en entrenamiento deportivo y rehabilitación


jueves, 31 de julio de 2014

¿ES BUENO EMPEZAR TAN PRONTO A COMPETIR EN EL DEPORTE?
LA ESPECIALIZACIÓN PRECOZ EN LA INICIACIÓN DEPORTIVA



            ¡Mama, quiero apuntarme al fútbol!

La oferta de actividades deportivas dirigida a la población menor de edad en España es cada vez más específica, menos polideportiva y orientada a la competición. Sobre todo en deportes de fuerte componente mediático y de gran relevancia social, como el fútbol, baloncesto, tenis, la gimnasia rítmica, etc., la edad de iniciación es cada vez menor. Los demás deportes por efecto de imitación también empiezan a bajar la edad de incorporación de jóvenes a sus disciplinas.

Esta situación no tendría mayor trascendencia si los programas deportivos que desarrollan las entidades prestadoras de servicios deportivos (clubes, ayuntamientos, empresas, etc.) estuvieran elaborados y supervisados por personas cualificadas; si los contenidos de dichos programas promovieran la diversidad de movimientos, la educación física, el esquema corporal del menor, sus cualidades psicomotrices; si en los primeros años de la formación del menor, se abandonará la idea de competir y se instalará la idea de aprender.

Sin embargo, lamentablemente observamos, cada vez con más frecuencia, la captación de escolares de menor edad (4, 5 años) que inician un desarrollo específico del deporte (solo fútbol, solo baloncesto…), dirigidos por personal poco o nada cualificado y orientado a la competición.

Se ha buscado un nombre para definir esta nueva categoría. El nombre no puede ser más ilustrativo: “Querubines”. Los querubines son joyas que bien pulidas y talladas pueden resultar muy caras y rentables en el mercado. Estas joyas deportivas  tienen como finalidad última exponerse y alcanzar el deporte profesional. El negocio está servido, a cambio el menor queda expuesto y pierde sus derechos.

La actividad deportiva de estos “Querubines” está totalmente orientada a la competición y el rendimiento deportivo. Se reproduce el modelo del deporte de adultos sin apenas adaptar la actividad a la capacidad evolutiva del menor. Resulta patético observar como alguno de los niños, sin tener conciencia de ello, comete infracciones a las reglas del juego que para estas edades resultan absurdas.

Los profesionales de la educación física y el deporte debemos rechazar esta iniciación deportiva y aconsejar a las entidades que organizan este tipo de actividades que, en primer lugar, orienten la actividad hacia la diversidad de tareas y movimientos, los aprendizajes polideportivos, recreativos, que enriquezcan, en su conjunto, la motricidad del menor. Por supuesto, la actividad deberá estar debidamente planificada y dirigida por técnicos deportivos cualificados, expertos conocedores de los riesgos que para el desarrollo de los menores acarrea una iniciación especializada y precoz.

Son abundantes los riesgos que concurren en este tipo de iniciación deportiva. Riesgos de exclusión social, fruto de la excesiva presión del entorno (padres, entrenadores,…), que pueden provocar alteraciones psico-sociales y de la personalidad del menor; Riesgos físicos, que pueden producir lesiones (a menudo ocultas) por una excesiva carga de trabajo aplicada de manera asimétrica, sobre determinados grupos musculares y estructuras óseas y cartilaginosas; Riesgos educativos, que pueden influir negativamente sobre el desarrollo integral del menor, por la ausencia de diversidad en el aprendizaje, excesivo condicionamiento en el aprendizaje técnico y/o motor que afecta a la capacidad de creación del menor, a la libertad o el derecho a elegir la actividad que más le atraiga o guste; Etc.


No obstante, si siguiéramos la lógica de los que defienden este tipo de actividades deportivas anticipadas y quisiéramos buscar el rendimiento deportivo futuro del menor, intentando conseguir campeones y campeonas, deberíamos consultar a la ciencia. ¿Qué nos aconsejan los estudios científicos que se han preocupado de estos temas? ¿Es bueno empezar tan jóvenes, especializándose en un solo deporte y compitiendo a tempranas edades? ¿Qué factores deberíamos conocer para poder actuar con coherencia a la hora de inscribir/incorporar a un menor a este tipo de actividades?

Veamos lo que nos dicen los estudios:

Tomando como referencia un artículo publicado en la revista especializada “Kronos 2014: 13(1)”, titulado: ¿Son Realmente Eficaces los Programas de Detección de Talentos Deportivos? (Lorenzo, A., Jiménez, S., Lorenzo, J.), podemos resumir lo siguiente:

Desde una perspectiva psico-social, se han encontrado numerosos factores, de carácter psicológico, social y contextual, que contribuyen y condicionan el desarrollo de un deportista[1]. Dos son fundamentalmente las investigaciones y los conceptos que han desencadenado esta línea de investigación. Por un lado, el concepto de practica deliberada (aquella que el deportista realiza de forma especializada y estructurada), desarrollado por Ericsson y colaboradores (e.g.; Ericsson, Krampe, & Tesch-Römer, 1993); y por otro lado, los estudios de Bloom (1985) y Côté y colaboradores (e.g.; Côté, 1999; Côté & Hay, 2002), en los que encuentran etapas comunes en el desarrollo de los deportistas, y se observa como los distintos factores van evolucionando a lo largo de dichas etapas (“sampling years”, “specializing years” y “investment years”)

Ford et al., (2009), comparando la carrera deportiva de jugadores de fútbol entre 17 y 19 años que habían alcanzado el profesionalismo con aquellos jugadores que no lo habían alcanzado, observaron que los primeros habían dedicado más horas por semana a actividades recreativas relacionadas con el fútbol (además de los entrenamientos con el equipo), en comparación con aquellos jugadores que no habían logrado dicho rendimiento. Estas actividades incluían, por ejemplo, jugar con amigos, “street football”, golpear un balón de forma individual, y de una forma no supervisada.
Salmela et al., (2003) llegó a las mismas conclusiones al estudiar a los jugadores brasileños de elite, quienes hasta la edad de 15 años participan en una gran cantidad de actividades recreativas relacionadas con el fútbol con un tiempo muy limitado de actividades estructuradas y bajo la supervisión de un entrenador.

Estos resultados parecen confirmar el hecho de que una práctica menos estructurada (más recreativa) puede ser beneficiosa para desarrollar deportistas más flexibles y adaptables que una práctica más estructurada y bajo la supervisión de los entrenadores (Williams & Hodges, 2005).

Del mismo modo, también se empieza a confirmar la idea de la transferencia positiva entre actividades deportivas de características similares, como es el caso de los deportes de invasión. Así, por ejemplo, Memmert, Baker, y Bertsch (2010c), con el objetivo de conocer qué favorecía el desarrollo de la creatividad táctica en los deportes de equipo, aplicaron un cuestionario a 72 jugadores profesionales de baloncesto, fútbol, balonmano y hockey hierba, divididos en dos grupos: jugadores más creativos y menos creativos. El principal resultado encontrado fue que los jugadores más creativos en cada deporte habían dedicado más tiempo a ambos tipos de práctica, encontrándose diferencias significativas tanto en el juego libre como en la práctica deliberada. En los primeros años (5 a 14 años), estas diferencias sólo se encontraron en el juego libre. En esta linea, Berry y Abertheny (2009), observan que los jugadores definidos como expertos en las tomas de decisión, presentan patrones comunes al haber participado en la práctica de juegos con estructura de juegos de invasión.

Como conclusiones a este debate, es preciso considerar que:
a) tanto la práctica deliberada/específica como el juego libre tienen un papel crucial en el desarrollo de la creatividad;
b) que el juego libre es importante hasta un momento concreto, en el que ya no es suficiente (edad postpuberal);
c) que, el juego libre, y la mayor cantidad de experiencias, parecen favorecer el desarrollo de la creatividad táctica; y
d) que, de forma bastante consistente, se empiezan a argumentar razones de tipo contextual y cultural, para explicar las diferencias encontradas en los distintos estudios.




¿Iniciación polideportiva o especialización precoz?

Uno de los estudios más importantes realizados hasta la fecha, por el tamaño de la muestra, es el de Güllich y Emrich (2006b), (1566 deportistas alemanes, diferenciándolos entre deportistas de nivel mundial – olímpicos o participación en campeonatos del mundo – y deportistas de nivel nacional – que estaban en el top ten del ranking nacional -). Los resultados mostraron que, no habiendo diferencias entre ambos grupos en el volumen y la intensidad total del entrenamiento, se observaron diferencias en que la proporción de deportistas de nivel internacional que habían practicado varios deportes era mayor que en los deportistas de nivel nacional. Es decir, los deportistas de nivel internacional habían practicado y competido en más deportes durante la infancia y adolescencia, habiéndose especializado más tarde. Finalmente, en este estudio, también se concluyó que la mayoría de los deportes practicados por los deportistas, eran deportes relacionados con el deporte principal.

Güllich (2007) analizó los datos de 4455 deportistas olímpicos sobre la edad de comienzo a entrenar en su especialidad deportiva. Los resultados sugieren que la edad de comienzo del entrenamiento específico varía entre y dentro de la misma disciplina deportiva, y que un considerable porcentaje de deportistas internacionales comienzan a entrenar después del tradicional “timing” de la identificación del talento (aproximadamente entre los 8-12 años), lo que implica que para obtener el éxito en algunos deportes olímpicos no es necesario comenzar a una edad muy temprana.

Finalmente, otro aspecto a considerar es el éxito de dichos programas de detección tan a largo plazo. Entre los deportistas olímpicos de Atenas 2004 (Güllich, 2007), tan solo el 44% de ellos habían debutado en competición internacional en su disciplina deportiva en la categoría junior (16.8 ± 2.5 años). La mayoría de ellos habían competido a nivel internacional por primera vez en la categoría senior (22.0 ± 3.1 años).

En el estudio realizado por Schumacher, Mroz, Mueller, Schmid, y Ruecker (2006), sobre la carrera deportiva seguida por los ciclistas profesionales, tan solo el 29.4% de ellos habían participado en campeonatos del mundo junior, mientras que solo el 34% de aquellos que habían competido en dichos campeonatos mundiales habían tomado parte después en las principales competiciones senior.

Recientemente, Barreiros, Côté y Fonseca (2012), trataron de analizar la participación de 395 deportistas portugueses, de diferentes deportes, con el objetivo de conocer cuántos deportistas que en categorías inferiores habían sido internacionales lo eran en categoría senior. Los resultados encontrados confirmaron que tan solo un tercio de los deportistas que son internacionales en categoría senior han competido anteriormente a nivel internacional en categorías inferiores. 

En resumen, el análisis de la eficacia de estos sistemas de promoción deportiva, revelan una baja proporción de éxito. Parece que la mayoría de los deportistas reclutados en edades tempranas nunca llegan a ser deportistas de éxito a nivel senior. Por otro lado, muchos de los deportistas internacionales no han formado parte de programas deportivos institucionales. Parece que una temprana participación en competiciones y la inclusión en programas de detección y desarrollo del talento correlacionan negativamente con el éxito (Güllich & Emrich, 2006a; 2006b). De estos datos se puede deducir que:

a) no es necesario estar incluido en un programa de detección y desarrollo del talento desde una temprana edad, y/o fichar por un club profesional de fútbol, básquet, etc.

b) que es posible cambiar de disciplina deportiva a una edad relativamente tardía y alcanzar resultados deportivos.

c) que los primeros años de la vida de una persona han de orientarse a su formación integral, personal y social. Lo mejor no es especializar precozmente al menor en el deporte, ya que, como se ha demostrado no sirve al objetivo de rendimiento perseguido e incluso resulta contraproducente.


Y todo ello sin hablar del entrenamiento intensivo que normalmente va unido a la iniciación precoz. Ya sabemos que el entrenamiento intensivo en edades tempranas conlleva un riesgo de lesiones (sobre todo articulares) que condicionan decisivamente el rendimiento posterior e incluso la salud del deportista.



[1] Para profundizar en este tipo de estudios se recomienda la revisión realizada por Lorenzo & Calleja (2010).

miércoles, 25 de junio de 2014

Partido Infantiles Amistoso 21-06-2014 Cronica y fotos

Autor: Miguel Gomera (22/06/2014)


Vinalesa 3-3 Inserso Destroyers Club

A sido un fin de semana tan intenso y emocionante que no se por donde empezar, gala del sport, fin de curso (tanto del fútbol como del "cole") y como broche de oro partido, almuerzo y comida del único equipo de Vinalesa que a día de hoy juega a fútbol, fútbol, sin más. Tal vez lo primero y más importante sea agradecer a todos los que  lo han echo posible y lo haré de uno en uno por que todos lo merecen, primero por la parte institucional, al Excelentísimo Ayuntamiento de Vinalesa por dejarnos utilizar sus instalaciones, al concejal de deportes Don Diego Perona por su apoyo incondicional, a el Pasiv, por su ayuda en la formación de los chavales a todos los niveles, al Club Vinalesa F.B., que me abre una ventana todas las semanas para decir lo que quiera, sin ningún tipo de censura, aunque a veces no estén de acuerdo conmigo, etc, etc, etc,... sin la ayuda de las cuales no hubiera sido posible el buen desarrollo de este evento, a todos ellos muchísimas gracias de todo corazón. Ruego encarecidamente me disculpen en cualquier caso si me olvido de alguien.

Ahora y a nivel personal quiero agradecer, sin florituras, a los que estoy seguro no necesitan que se lo agradezca, a Jose Maria (el fuster), que cuando le pregunte si podríamos jugar de la forma que estaba el campo me dijo " si home si, pero aneu espai no es feu mal" gracias,... a Emilio (el del campo) al que sin pedírselo siquiera se me ofreció a marcarlo diciéndome " ¿per a quant el vols?, ¿tot o mig?, compta amb ell, i si te fa falta algo més ho demanes" y lo hizo a última hora del sábado para que lo tuviéramos perfecto el domingo y además tendrá que limpiar los vestuarios, gracias,... a "Nane" (Carlos, el mister) que me a aguantado durante tres temporadas (lo he criticado en las cronicas, me he metido en su terreno, yo que se...y ojo, me dio un beso al despedirse  en la comida, si como entrenador es bueno, como persona se sale, gracias... a Jorge (koke) que si no le ofrezco pitar le da algo y sin el cual el partido no hubiera sido el mismo...seguro, gracias,... gracias,... a nuestro delegado Roberto, que no se enfada cuando lo llamo "Rubén", que ocupa su tiempo de descanso entrenando a los porteros, gracias,... a Fran (el del blog) el cual a pesar de tener trabajo para aburrir "casi" siempre encontro un hueco para colgar las cronicas puntualmente,gracias... a los "papas" que vinieron a apoyar moralmente y sobre todo a los que jugaron, jugándose el "físico" mención especial al tio Mauri que se lo dejó todo por venir y a Salva (el papa de Carlos), que por no oirme más (según él no es por eso) vino a gravar el partido aunque yo creo que era una escusa para no jugar, gracias,... a las "mamas" que tenían el "corazón partio" pero como alguna comentó, "els xiquets son els xiquets"... como no podía ser de otra manera, gracias,... a los chicos que acudieron todos y que a pesar de que les "robamos" el empate, no se enfadaron  incluso hubo quien me abrazó al final, (el beso de mi hijo al final vale su peso en oro, ojo, que ya "pincha"), gracias,... a Arturo (el del Moon) al que a la hora de pagar me dijo" es que si el vino, es que si las jarras"... yo le contesté " es que los niños no toman café y los postres a mitad"... al final quedamos en que "las gallinas que entran por las que salen" y nos dimos la mano, gracias,... y por último y no por ello menos importante a Neus (mi mujer) por su paciencia y apoyo incondicional siempre, a ella se lo agradeceré... personalmente,... en fin, gracias a todos los que no las esperan y si me olvido de alguien gracias también.
Al lío, todavía se me ponen los pelos de punta al recordarlo... partido, no, lo que vivimos este domingo solo es comparable al desembarco de Normandia, por un lado el Vinalesa infantil y por el otro el muy temido, en el mundo del balonpie, Inserso Destroyers Club. Ya en el vestuario (de los padres) se mascaba en el ambiente lo dura que iba a ser la batalla, los unos, yo no tengo botas, el otro rodilleras en ambas piernas (parecia robocop) hubo quien confesó " yo llevo cinco años sin hacer nada," "cuantos somos", " yo cinco minutos y fuera", en fin, eramos once o doce y cinco querían jugar de porteros...patético, les puse el vídeo de Luis Aragones, sí, ese, el de ganar y ganar y ganar y volver a ganar ...y había dos, que al terminar de verlo, ya estaban agotados y con ganas de ducharse.
Saltamos al campo y el clamor de la afición (muy igualada en número por ambas partes) nos daba alas tanto a unos como a otros, los comentarios en la grada..."que estilo, que porte, que elegancia a la hora de tocar el balón", en principio el partido tenía que ser de fútbol siete pero los chicos querían jugar todo el campo, los padres sabedores de su potencia física... no se lo pensaron ni un minuto, " va tot el camp" eso si antes de empezar cogí al árbitro aparte y le comenté que no queríamos hacer sufrir a los chavales así que con dos mitades de veinte minutitos ya estaba bien (treinta en la segunda solo en caso de ir perdiendo los "papás") y  que en caso de duda en alguna acción me mirara que yo lo... "asesoraría".
Después de atender a los medios gráficos desplazados desde todos los confines de la tierra, el árbitro (Jorge) pitó el inicio del denominado partido del siglo, ya desde los primeros compases quedó claro como seria el desarrollo del encuentro, los chavales tenían seis cambios y los papas uno, así que para no discutir comenzamos los doce que es un número infinitamente más bonito que el once. Con una presión asfixiante desde el comienzo el Destroyers sorprendió a un Vinalesa poco acostumbrado a esta calidad y velocidad en el juego, triangulando de fábula y con un juego directo de ataque, el Vinalesa se vió sorprendido por tanto juego y de tanta calidad, tanto es así que el Destroyer marcó prácticamente en su primera llegada al área, fue tras un balón estrellado en el travesaño, por no recuerdo quien cuando el "tio Mauri" marcó el primero para el Destroyers con un remate de fantasía al que solo, un depredador del área, podría llegar, uno a cero gol que servia para abrir la caja de los truenos en un partido de poder a poder, pudo llegar al partido por fin el último fichaje del Destroyers, gracias a un vuelo charter privado pagado de su propio bolsillo, el mil veces internacional Nane que ocupaba plaza de extracomunitario y que como Diego Costa tuvo que elegir equipo (no dudó ni un segundo de cual era la mejor opción), el Vinalesa intentaba recomponerse del mazazo, pero el Destroyers ya había olido sangre.

Finalizó la primera mitad y al descanso los papás, sobrados de facultades se quedaron peloteando (craso error), los chicos, por su parte aprovecharon para analizar errores y replantear su estrategia para la segunda mitad. El comienzo de esta fue una continuación de la primera, Nane sacó una falta magistral al segundo palo a la que parecía imposible que nadie llegara, tan solo un especialista en el juego aéreo (el papa de Marcos) seria capaz, jugándose el físico y tirándose en plancha, de rematar a la red un balón imposible, dos cero y partido encarrilado a favor de los padres, el Vinalesa, herido en su orgullo en esta segunda mitad, demostró estar a la altura, simplemente no esperaba tal despliegue de calidad y fuerza, pero cual Ave Fenix resurgió de sus cenizas,  salió en tromba al ataque (se está investigando si hubo "dopping" ya que se encontraron varios botes de Aquarius en su banquillo) la defensa y el portero del Destroyers se vieron sorprendidos por la velocidad de un equipo al que le bastaron tres minutos para marcar su primer gol, obra de César demostrando su olfato goleador, el Destroyers confiado pensó, "es casualidad", sacó de centro del campo, intentando sorprender, pero el Vinalesa bien ordenado no se amilanó, es más, no se iba a conformar con un solo gol, quería más, en el siguiente ataque y tras una bonita jugada de equipo, Arnau consiguió lo que parecía imposible,... superar al central del Destroyers (parece ser que resbaló, poco acostumbrado a jugar en campos de tierra) y consiguió marcar el gol de la igualada con un disparo, que el portero llegó a tocar (también parece haber problemas con las medidas de las porterias), aunque no lo suficiente, dos, dos, con un Vinalesa crecido y un Destroyers intentando superar el golpe, se llegó a los minutos finales, las ocasiones se sucedían, solo la suerte podía decantar el partido, el Destroyers tras un desgaste físico sin igual, empeñado en ganar el encuentro, descuidó su defensa, lo que el Vinalesa aprovechó para marcar su tercer gol, esta vez fue Iván quien a puerta vacía, remachaba un balón que la suerte quiso rebotara en el palo, tras una espectacular parada de la Araña Negra (Roberto), se ponía por delante el Vinalesa a falta de tan solo un minuto para el final, el Destroyers, que en ningún momento bajo los brazos, se lanzó al ataque a la desesperada y consiguió arañar un penalti, cometido sobre César, que lanzaría Roberto (el papa de Juandi) impecablemente,... detuvo Victor, con una estirada sensacional, el rechace lo recogería César a un metro de la linea de gol pero incomprensiblemente remató alto y ojo al dato, el árbitro con el tiempo ya cumplido pitó corner, (no te digo más), a veces y solo a veces la fe de un equipo es capaz de cualquier cosa, el Destroyers recurrió a la épica, "todos arriba" hasta el portero subió al remate, cuando recuerdo este minuto final... la emoción no me deja escribir,... lo recuerdo perfectamente... saque de esquina, balón templado, medido, de Nane, a la olla, los papas los brazos en alto, jugada ensayada y demostrando que en el fútbol también hay justicia... César (papa de César) volando sobre todos, marcaba el gol del empate, emulando al que algunos consideran un Dios, Diego Armando Maradona,... el estadio se caía las "mamas"... llorando, emocionadas, (dicen las malas lenguas que se "ayudo" con la mano) el Vinalesa, rendido, solo pudo sacar de centro, el árbitro pitó el final, los jugadores de ambos equipos unidos en un abrazo, al final tres a tres, resultado justo, tras un partido épico que pasará a los anales de la historia. Amén.

Y tras el partido, llegó el merecido premio,... un inolvidable almuerzo de dos horas fue, la antesala que dio paso a una comida que nadie quiso perderse, tan solo recordar a quien no pudo asistir por razones laborales y que echamos de menos (de verdad lo siento y me duele, lo crean o no, lo intenté).   
Bueno, bueno, bueno, se acabó la temporada de verdad, con este completito fin de semana, del resto de eventos solo tres pinceladas, de la gala del sport solo os diré que llegamos justitos (veniamos del fin de curso del cole) y que cuando entramos vimos a Roberto (nuestro delegado) con Maribel su mujer, solos en la mesa de los chicos, lo saludé y me dijo: "como es la primera vez que vengo no sabia donde sentarme", por supuesto, nos sentamos con ellos, estuvo bien, premiaron al equipo, subieron todos, incluidos entrenador y presidenta, (Roberto no se atrevió), a la fiesta del fin de curso de les "escoles sportives",simplemente no fui (estaba preparando el tema del domingo y no podía llegar a todo), del partido y la comida solo decir que espero haber estado a la altura,... sobre el futuro deciros que escribo hoy, martes, simplemente por que (aunque no lo creáis) dependía de Marcos (y de nadie más) el que hoy me ofreciera a escribir una temporada más estas crónicas, Marcos cumplió y el año que viene seguirá en el equipo, y su "papá" seguirá como hasta ahora apoyando al club en lo que pueda, (para lo cual no hace falta ningún cargo), por supuesto si el club, me renueva el contrato. (Ya me dirán). A...se me olvidaba buenas vacaciones a todos.

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Fotos Equipo